miércoles, 15 de julio de 2009

TESIS No 16



UCAB

MEZA Moisés

Educación, mención Filosofía


Seminario Síntesis Filosófica


RODRÍGUEZ Julián

Los Teques, 15/07/2009

Enunciado de la Tesis

Desde la intuición del ser por parte de Parménides, pasando por las elaboraciones posteriores más sofisticadas, cómo defenderíamos hoy la existencia real –no mental o desde la conciencia – de realidades inteligibles a posturas científicas o materialistas.

Definición de Términos

Para comenzar el desarrollo de este planteamiento es importante dar definición a los términos que se utilizaran en esta.

Intuición: La palabra intuición proviene del latín intuitus, que significa mirada, y de de intueri, que significa fijar la mirada. Este fijar la mirada se da porque algo ha llamado la atención de ésta. “En un sentido ordinario y general, puede entenderse como tal el «pálpito» o el «presentimiento» que alguien se atribuye cuando dice saber algo sin ser consciente de las razones por las que lo sabe.”[1] En un sentido propiamente filosófico, la intuición se define como un conocimiento inmediato que se da sin la intervención de procesos intermedios ni agentes intermedios entre el sujeto que conoce y el objeto, es así que el objeto es conocido por los sentidos o por la razón. En pocas palabras cuando este conocimiento intuitivo se da por los sentidos se le denomina conocimiento intuitivo sensible y cuando esta intuición se da por medio de la razón se le llama conocimiento intuitivo intelectivo de una idea o un concepto.

Platón plantea un pensamiento puro por oposición al conocimiento discursivo, y del conocimiento de la esencia de las cosas a través de la idea del Bien. Aristóteles se refiere a la intuición intelectual de los primeros principios y de las esencias, es decir que en un conocimiento que comienza por los sentidos se puede llegar captar mediante la abstracción la necesidad y la universalidad de los primeros principios, cosa que los sentidos no pueden alcanzar.[2] Durante la escolástica se preocupó en saber si hay posibilidad en el hombre de una intuición intelectual, situación que se resolvía en el momento que el alma llegara a contemplar a la divinidad. En la filosofía moderna se retoman algunos principios de la antigüedad como la intuición intelectual aristotélica, de allí parte Descartes. A ella atribuye las características de la evidencia: la claridad y la distinción, por eso realiza la duda metódica en la cual encuentra la idea clara y distinta de que duda por eso piensa. El empirismo negó la posibilidad de una intuición intelectual ya que sólo podía tener comienzo en un conocimiento sensible. “Desde Kant queda claro que no existe la intuición intelectual”[3] es decir que se pueda conocer este tipo de realidades porque no se tiene la facultad de conocerla por medio de la intuición y que esta solo hace referencia a los objetos sensibles es decir los fenómenos.

El idealismo alemán de Schelling, Fichte y Hegel, retoma la noción de intuición intelectual, transformada en la identidad absoluta del sujeto y el objeto.

En la filosofía contemporánea Bergson y Husserl han fundamentado sus respectivos sistemas en una noción peculiar de intuición. Para Bergson la intuición es entendida como posibilidad del espíritu humano de acceder al corazón mismo de las cosas. Husserl, hace referencia la «intuición eidética» como conocimiento directo de la esencia, que no se apoya en los hechos; al contrario, el conocimiento de éstos requiere el previo de la esencia, pasando de aquéllos a éstas por medio de la «reducción fenomenológica o eidética». Por peculiares que puedan parecer estas ideas han constituido el trasfondo histórico sobre el que se ha edificado el existencialismo posterior.

Ser: (del latín esse, ser, existir) «Lo que hay, o existe», el concepto más genérico de cuantos es posible tener y el más fundamental en la historia del pensamiento occidental, de Parménides a Heidegger.

La palabra ser puede ser entendida desde dos perspectivas “en el sentido de la cópula o en el llamado <>”[4] Por un lado al entenderse como cópula requeriría un predicado para darle un sentido a la oración, para darle un atributo al objeto por ejemplo la frase el perro es blanco donde el sujeto es el perro y el verbo ser le da la cualidad de blancura. Por otra parte decir si el “ser” es entendido en un sentido existencial denota que algo existe entonces cuando digo que algo es estoy diciendo que algo existe.[5]

Para los griegos el Ser es concebido como “algo mas general que ninguna substancia terminada”[6] Entre los filósofos antiguos que tratan la problemática del ser destaca Parménides, Platón y Aristóteles, es este último quien propone a la metafísica como el estudio del ser en cuanto es.

Mas adelante este Ser es definido como trascendental[7] porque se encuentra por encima de los seres trascendiéndolos

La filosofía existencialista especialmente Heidegger, y Marcel han tratado el problema del ser como un problema central en la filosofía.

Aunque en el resto de la tesis será mas desarrollado cuando se haga referencia a la palabra ser, se identificará con una realidad que se describe con algo que es uno, continuo e inmóvil y que se opone a la nada, a su vez se hará referencia al ser como algo trascendente a los sentidos, como una realidad inteligible.

Inteligible: Proviene del latín intelligibilis que significa que puede comprenderse. Es aplicado a aquello que se puede comprender y que no es experimentado o conocido por los sentidos. Platón manifestaba que lo inteligible son las cosas en cuanto son verdaderas oponiéndose a las cosas sensibles. Para Aristóteles las cosas inteligibles son objeto del pensamiento, no obstante, no hay separación entre lo sensible y lo inteligible. Tomás de Aquino afirma que lo inteligible puede ser conocido por la facultad de la mente llamada intelecto. Ciertamente porque estas concepciones van mas allá de lo físico, se puede decir metafísicamente hablando que lo inteligible es concebido como una verdadera realidad que es inmutable. En la filosofía Moderna Leibniz y Wolf han admitido que el mundo inteligible puede ser conocido, no obstante Kant, identifica el mundo inteligible con el mundo del noúmeno que de por sí es incognoscible pero si puede ser pensado y es accesible al sujeto por medio de las formas y conceptos a priori.

En Kant, se aplica a lo que no es fenómeno, a los noúmenos o cosas en sí, a lo que sólo puede pensarse.

Metafísica: proviene del griego : metá ta physikà y significa más allá de los libros de física. Ciertamente el origen de este titulo viene dado por el bibliotecario de Aristóteles que colocó estos escritos más allá de los escritos de física. Históricamente, pues, la metafísica es el tema de que tratan los libros de Aristóteles puestos por Andrónico después de los físicos. “La tradición ha interpretado el hecho de ir después «metá» de la física, en el sentido de un saber que va más allá de la física, o del conocimiento de la naturaleza, en busca de principios y conceptos que puedan explicar el mundo físico. El contenido fundamental de estos libros el mismo Aristóteles lo caracteriza de dos maneras: como «filosofía primera» y como «ciencia del ente».”[8]

Como filosofía primera, trata de lo que es inmutable, que no cambia y como ciencia del ente su objeto de estudio es el ser en cuanto que es, “el concepto más fundamental y general que puede pensar el entendimiento humano”[9].

En la Escolástica especialmente en el tomismo se aceptaron ambos sentidos en especial el segundo ya que permitió la cristianización del pensamiento de Aristóteles.

Según Platón las cosas participan de la verdadera realidad de las ideas por la mediación del demiurgo que las hace copias e imágenes semejantes a las ideas. Las ideas, a su vez, participan de la idea de Bien o de Uno, porque la totalidad de las ideas se explica por la composición o mezcla entre el principio originario del Uno y el principio de la Díada.

La metafísica aristotélico-tomista puede denominarse «la metafísica de la participación», porque se funda en el concepto de participación para hallar una explicación última de la realidad recurriendo a principios que están más allá del mundo de la experiencia.

Kant plantea por vez primera la cuestión de que la metafísica parece ser una empresa a la vez necesaria e imposible para la razón, y se decide a someter a examen los límites y las posibilidades de la misma en la Crítica de la razón pura (1781,1787). Para Kant los objetos tradicionales de la metafísica, Dios, mundo y yo son, desde el punto de vista del conocimiento, sólo ideas reguladoras del pensamiento, metas inalcanzables que, no obstante, sugieren síntesis y fomentan la capacidad reflexiva; desde el punto de vista de la práctica, supuestos del orden moral, postulados de la razón práctica.

Materialismo: En sentido más específico y filosófico, conjunto de teorías que, a lo largo de la historia del pensamiento, han afirmado, como principio fundamental, que en el mundo «sólo existe materia» o que «todo es materia o es reducible a la materia». Puesto que el concepto de materia ha ido variando a lo largo del tiempo y tampoco resulta muy claramente definible, han existido y existen diversas clases de materialismo filosófico.

Aunque en la filosofía griega antigua hay diversas manifestaciones de esta tendencia filosófica, el materialismo clásico antiguo lo personifica el atomismo antiguo de Leucipo y Demócrito, cuya afirmación fundamental es que sólo existen los átomos y el vacío, de modo que toda la naturaleza y los cambios que en ella ocurren pueden explicarse por los choques que se producen azarosamente entre estas unidades mínimas de materia indivisible dotadas de movimiento eterno. Esta afirmación de materia y movimiento eternos se convirtió en el paradigma de todo materialismo posterior.

Durante la Edad Media el pensamiento filosófico se centró principalmente en Dios dejando en un segundo plano las realidades inmanentes.

En el siglo XVII, en plena filosofía moderna, Thomas Hobbes repite la afirmación básica del atomismo antiguo: todo en el universo son cuerpos en movimiento y lo que no es cuerpo no forma parte del universo. Este iniciador del empirismo inglés, a quien también se denomina fundador del empirismo metafísico moderno, aplica asimismo los principios del materialismo a las explicaciones psicológicas, a los problemas que plantea el lenguaje y a las relaciones sociales. Los descubrimientos científicos del s. XIX, como la producción de sustancias orgánicas en el laboratorio (que se inicia con la síntesis de urea en 1828), el desarrollo de la nueva teoría atómica, las nuevas teorías físicas basadas en la concepción de la materia y la fuerza como realidades últimas, el principio de la conservación de la materia y de la energía en todos los cambios, el progreso de la fisiología y, sobre todo, la teoría de la evolución de Darwin, no sólo reafirmaron las convicciones materialistas y naturalistas de la ilustración francesa, sino que les dieron una base científica que parecía eliminar las fronteras entre lo físico-químico y lo bioquímico, entre la vida y la materia inerte y entre el hombre y el animal.

Existencia: (del latín existere o exsistere, salir de, elevarse de, mostrarse, que no es el sentido en que se utiliza en filosofía) El otro elemento conceptual con que, además de la esencia se determina a todo ente; significa que algo es, en oposición a la esencia, que significa aquello que una cosa es. Se opone igualmente a la posibilidad, propia de la esencia, e indica «actualidad», presencia de algo en la realidad.

La filosofía escolástica caracteriza con ese término al ser que recibe su ser de otro y al que define como aquel que tiene existencia, pero que no es la existencia. No es existencia aquel ser en el que la existencia es distinta de la esencia: se añade a la esencia de un ser finito para que éste exista. Según Tomás de Aquino, todo ente es una esencia actualizada por el ser. No toda la Escolástica ve la existencia con la misma perspectiva; no es extraña entre los escolásticos, por ejemplo, en el escotismo, la afirmación de que la existencia es un modo de ser y hasta la de que no forma parte de la misma noción de ser

Kant hace hincapié en que la existencia no es un predicado de la esencia, y la entiende como la «posición absoluta» de una cosa.

El existencialismo replantea el sentido del término, sobre todo en relación con el hombre. Tanto Heidegger como Sartre ponen de relieve que sólo a partir de su existencia comprende el hombre su esencia. A la existencia del hombre, a su manera de estar en el mundo, que no es el mero «estar ante los ojos» de una cosa, llama Heidegger Da-Sein, «ser ahí». Sartre llama a la realidad humana -que define como mero existir- subjetividad o también conciencia. No obstante en el existencialismo cristiano de Marcel la existencia es dada tambien por la conciencia de sí mismo pero tambien de los otros, y es justamente en la existencia de esos otros que sustenta la existencia de un Tú absoluto porque la propia existencia es impensable sin la existencia de ese Tú absoluto, ya que es participación de ese Ser.[10]Para él la existencia no debe ser demostrada sino reconocida. A su vez esta existencia no es señalada como un problema sino como un misterio en el cual el propio pensante está implicado y envuelto en el, a su vez trascendiendola oposición de sujeto y objeto, por ende este misterio no puede ser representado porque se objetivizaria. Por ende las cuestiones del misterio tienen intima relación con el sujeto, es decir, si se pregunta por la existencia, se pregunta a su vez por la propia existencia.

Real, Realidad: La palabra Real o Realidad proviene del latín res, que sigunifica cosa, objeto, realidad. En pocas palabras se puede definir como “lo que es o existe” de una manera actual u objetivo opuesta, claro está, a las apariencias, ilusiones, o a lo que es meramente posible o ideal, o subjetivo. Según el sentido común se podría hablar de realidad a todo aquello que pertenece al mundo en que se desenvuelve la humanidad, es decir, lo que existe en un espacio y en un tiempo determinado. Si bien se puede hablar de una existencia de algo en el mundo se puede caer en la confusión de definir realidad solo aquello que puede ser percibido por los sentidos, en otras palabras se puede confundir lo real con lo material esto implicaría que con lo que dejarían de tener realidad muchas de las cosas por las que los hombres se interesan y hasta luchan.

Durante la historia de la filosofía muchos filósofos se han interesado en el tema de la realidad. En la antigüedad Aristóteles planteaba que lo real incumbe a la metafísica, que trata de lo que existe en cuanto existe, y de la que cabe esperar que dé criterios para distinguir lo que existe de lo que sólo pareciera existir. Justamente, el buscar definir lo que en verdad existe y lo que solo es apariencia o sombra como decía En todo caso, la historia de la filosofía enseña que la cuestión de qué es real se responde desde una epistemología.

Berkeley plantea que el ser de las cosas se manifiesta cuando este aparece definiéndolo así como real, se hace real cuando es percibido. Para Kant la realidad consiste, en el aparecer del fenómeno, en el sentido de que conocer algo es poder constituirlo en objeto de experiencia, según las posibilidades en las que esta determinado el sujeto; lo que la cosas son ya no puede quedar separado ni del percibirlas ni del entenderlas, pero tampoco del poder percibirlas y poder entenderlas. El idealismo alemán posterior extrema al máximo la producción de la realidad por el espíritu. La filosofía analítica, la filosofía del lenguaje y las nuevas teorías epistemológicas de filosofía de la ciencia replantean el problema de la realidad, y buscan nuevos criterios de decisión para determinar cuándo puede decirse que un enunciado (empírico) es verdadero (manera epistemológica de decidir sobre lo que se entiende por «real».

Ciertamente aunque se podría decir que todo lo observable es real, no necesariamente, para eso es importante contar con algunos criterios, que no se pueden reducir meramente a lo que dicen los sentidos ni tampoco a lo que dice la razón. Se puede llamar real a todo aquello cuya existencia se puede determinar independiente del propio pensamiento y de la propia observación haciendo referencia a una verdad intersubjetiva que permita verificarlos.[11]

Posturas en contra de la Tesis.

Ante la afirmación de la existencia real de las realidades inteligibles han existido algunas posturas en contra, las cuales toman mayor fuerza a partir del renacimiento.

Empirismo Ingles

El Empirismo Ingles forma parte de los movimientos filosóficos de la modernidad, su planteamiento esta basado principalmente en el conocimiento mediante la experiencia no obstante “sus principios le impiden construir una metafísica, o un sistema cualquiera de explicación del mundo, sino como fuerza negativa y crítica.”[12] Entre los empiristas se pueden entresacar los siguientes:

· Bacon el cual hace una crítica a lo que el llamó Idolos que en realidad resultan ser prejuicios, en estos destacan, los que provienen de la propia humanidad idola tribus, y “tienen la tendencia a juzgar las cosas no según lo que son, sino según la relación que tienen con él.”[13] A su vez se encuentra los prejuicios propios de la propia estructura psicológica, es decir del temperamento, el carácter, los gustos y sus costumbres, a este lo llamó idola specus. Señala también los idolos fundados en las relaciones sociales y en el lenguaje el cual llamó idola fori. Por ultimo señala los ídolos del teatro, idola theatri, que provienen de los sistemas filosóficos anteriores que según el han representado mundos imaginarios. Para poder conocer la realidad tal como es hay que romper con estos ídolos partiendo de la duda, para comenzar a conocer a partir de los sentidos. Desde este principio parte el método inductivo, es decir, partir del hecho para llegar a su causa es decir a su <> la cual plantea como “el principio de actividad de los agentes físicos, de las <>, como él dice; es la esencia íntima de cada cosa.”[14] No obstante, esto no lo dice en un sentido metafísico, lo señala mas bien en un sentido observable, si bien no aparece por primera observación aparecerá luego de la inducción.

· Locke plantea que todas las ideas son dadas por la experiencia, por un lado lo que se recibe por medio de los sentidos y por otro lado como producto de mecanismos mentales como lo son la reflexión. De esta reflexión se podría explicar la abstracción donde se forma una idea general partiendo de la comparación de “diversos individuos, y se separa lo que es común a todos de lo que es propio de cada uno.”[15] Es decir que la esencia de cada especie no son más que las ideas abstractas, concretadas en lo común, lo que, a su vez, es expresado con un nombre.

3.2 Materialismo Científico Naturalista de Büschner[16]

En su obra Fuerza y Materia plantea que “la filosofía es para él la pura ciencia de la naturaleza obtenida por la observación y el análisis del mundo sensible, con la negación de todo valor de nociones y principios de carácter supraempírico.”[17] Para el. solo la por medio de la observación y la experimentación se podía tener una concepción acertada de las cosas. Es la observación y la experimentación las que van haciendo, según él, que la ciencia progrese haciendo nuevos descubrimientos los que harán que las ideas de divinidad, de espíritu, de ideas abstractas irán desapareciendo. Por eso el concepto de fuerza no puede estar separado de la materia negando así una fuerza superior creadora, o cualquier cosa que se parezca al motor inmóvil de Aristóteles.

Büschner a su vez hace referencia a conceptos como mente, alma y conciencia como producto de funciones del propio cerebro.

Para él la naturaleza obra de manera ciega y fortuita.

Materialismo de Marx (1818-1883) [18]

El punto de partida en el pensamiento de Marx es meramente es crítico, justamente una de estas críticas está orientada al dogmatismo metafísico, este tipo de dogmatismo surge, según, Marx, para conveniencia económica de la clase social que se encuentra en el poder para mantenerse en el y seguir manejando las riquezas a costa de un pueblo sometido, en pocas palabras, este dogmatismo tanto metafísico como religioso lo han inventado las clases que tienen el poder económico y político para someter al pueblo y mantenerse en el poder, es así como se refiere a la religión como una droga para el pueblo que no permite que este pueda mirar la realidad tal cual es.

Marx no cree en otra cosa que no sea material o historia. A todo pensamiento que traspase estos límites lo denota como alienación.[19]

Se puede decir que son situaciones que el hombre ha equivocado el rumbo de su pensar. “La primera de todas las alienaciones es la alienación religiosa; en la religión, el hombre proyecta fuera de sí de manera vana su se esencial y se pierde en la ilusión de un mundo trascendente.”[20]

El positivismo de Comte

Comte hace referencia a tres métodos de filosofar los cuales son: el estado teológico en el cual “el espíritu se dirige a conocimientos absolutos”[21] todo aquello que es inexplicable se le es atribuido a algo sobre natural o a la intervención de un ser supremo. “Los rasgos que caracterizan este estadio son, pues, la búsqueda y explicación del absoluto y el predominio de la imaginación sobre la razón.”[22]

En el estadio metafísico lo sobrenatural es reemplazado por conceptos producto de un proceso abstracto inherente a los diversos seres del mundo. Esto proporciona una explicación inmanente, no trascendente del objeto

En el estadio positivo se renuncia a buscar el origen, las causas últimas limitándose a lo que se puede observar. “Se desentiende, pues, de lo absoluto para concretarse en lo relativo, a los hechos de experiencia, y sus relaciones o leyes, único objeto de nuestro saber.”[23]

Para Comte no hay ningún planteamiento que sea válido fuera del ámbito de las ciencias. “La ciencia puede definirse un conjunto de leyes que rigen las relaciones de unos fenómenos con otros, de unos objetos con otros, ignorando la naturaleza íntima y las causas de las realidades o esencias.”[24] Por otro lado se ha renunciado a toda noción absoluta apoyándose más bien en nociones relativas tomando las nociones científicas como una aproximación a la realidad.

Positivismo Lógico del Círculo de Viena

El círculo de Viena se funda en 1922 por un grupo de filósofos franceses conocedores de las ciencias y las matemáticas que se organizan para realizar un movimiento filosófico que fue promotor del positivismo lógico. “Según el manifiesto publicado en 1929, redactado por Neurath, Hahn y Carnap, el primer escrito que llevaba el nombre de Círculo de Viena, La concepción científica del mundo.” [25]

El Círculo de Viena estuvo integrado por Schlick, H. Hahn, Ph. Frank, O. Neurath, V. Kraft, H. Feigl, F. Waismann, K. Gödel, R. Carnap entre otros y su principal finalidad fue la defensa de una visión científica del mundo “a través de una ciencia unificada, y el empleo del análisis lógico en la línea de Frege, Whitehead y Russell, aplicado a una orientación científica de la misma filosofía, junto con la impugnación de la posibilidad de la metafísica.”[26] En general se puede decir que el eje transversal del pensamiento filosófico de los miembros del Círculo de Viena es el método inductivo, haciéndose valer de algunas reglas lógicas y del método empirista, es decir, lo que se recibe por medio de la experiencia sensorial.

Se podría decir que entre los autores del círculo de Viena destacan en sus posturas antimetafísicas fundamentadas principalmente en el empirismo, negando la posibilidad de una realidad inteligible son:

· Schlick el cual niega la metafísica cono ciencia de lo trascendente y a su vez niega el conocimiento intuitivo “porque la vivencia objetiva es <>, de contenido interior de la conciencia.”[27] Por otra parte el conocimiento por intuición de lo empírico o puede expresarse en proposiciones o leyes científicas. Es así como es imposible pensar en la existencia de realidades inteligibles, llamando peyorativamente a la metafísica poesía. Rechazará por tanto “cualquier tipo de filosofía que admita la realidad consistente del mundo exterior como un conjunto de sustancias o entidades permanentes.”[28]

· Carnap en su obra Sheinprobleme in der Philosophie plantea que “el principio de la verificación empírica como único criterio del significado de las proposiciones”[29] Para el, no servirse de contenidos empíricos es privar los enunciados de algún significado. Es así como “las demás palabras metafísicas, como <>, <>, <>, <>, <> y similares. No tienen condiciones empíricas de verificación.”[30] Es así como el a su vez plantea un usar lógico en la metafísica en el uso de la palabra “ser” la cual es denotada como cópula tanto en ser como en existir. Es así que cuando se dice yo soy un europeo no significa yo existo sino que existe un europeo. Por ende la metafísica al usar proposiciones sin significado porque no existen realidades inteligibles no tiene ningún sentido.

Posturas a favor de la tesis

El “ser” de Parménides de Elea (540 A.C.)

Parménides, según varios historiadores de la filosofía, plantea el punto de partida de la filosofía pues hace el planteamiento de algo que va mas allá de lo que se percibe, de una realidad que él ha observado, de una naturaleza que tiene sus movimientos naturales que se dan de una manera misteriosa, con su planteamiento del ser “ha <> una de las pocas posiciones metafísicas radicales que se han dado en la historia del pensamiento filosófico de occidente.”[31] Para él es lo mismo el ser y el acto de pensar porque “es necesario decir y pensar lo que es, es, ya que el ser es y el no-ser no es; afirmaciones que te invito a considerar bien.”[32] Para él, el ser es uno, inmóvil, limita consigo mismo y es eterno. Es uno porque si habría dos hay posibilidad que existiera un no-ser, es inmóvil porque el movimiento implica cambio e implicaría que el ser cambiara a no-ser y así sucesivamente, limita consigo mismo porque de lo contrario limitaría con el no-ser, y es eterno porque implicaría que de no ser así habría un no-ser antes y un no-ser después. En pocas palabras, las cualidades que Parménides le da al ser no permiten la posibilidad que exista un no-ser. A su vez plantea que no hay nada fuera del ser “ya que el destino lo ha encadenado de modo que sea un todo inmóvil.”[33]

Al hacer referencia al ser de Parménides inmediatamente puede surgir el conflicto entre ese ser inmóvil y la realidad cambiante del mundo como lo señalaba Heráclito a su vez, cuando el lo señala como una especie de masa en forma de esfera aniquila toda ilusión de una visión trascendente o inmaterial de este, claro está, que esta postura viene determinada por el contexto en que él se desempeñó. Uno de los problemas filosóficos que han surgido a partir de este planteamiento, es precisamente, la explicación de un ser inmóvil frente a una realidad cambiante que es captada por los sentidos los cuales mas adelante Platón y Aristóteles intentaran resolver.

El mundo sensible y el mundo inteligible de Platón

Platón en su etapa socrática en la que escribió sus diálogos de juventud no hay vestigios metafísicos, si bien, se hace la pregunta por los en sí de la realidad, siempre queda el problema sin resolver. En estos diálogos, Sócrates va preguntando a sus interlocutores acerca de las cosas que hay en el mundo como lo son la justicia, la belleza, entre otros, en su método mayeutico va afinando sus planteamientos, descartando cualquier cosa que haga referencia a otra cosa, en el caso de la belleza, no pretende saber si una mujer es bella, o si una estatua es bella, sino, busca conocer la belleza en cuanto a belleza, una belleza que no es relativa, una belleza que no esté pegada a otra cosa, una belleza pura, una belleza en sí.

Mas adelante va destacar a su vez otras interrogantes sobre todo cuestionando a los sentidos, asumiendo que si todo conocimiento es percepción, entonces cómo se podría explicar el conocimiento de unas verdades que no existen empíricamente como lo son los números o las figuras geométricas, pues bien, si el mundo está en un constante movimiento, es necesario para conocer unas condiciones de estabilidad donde no haya cambios, estas condiciones de estabilidad que no cambian, que no se corrompen, así como los números o las figuras geométricas. Platón las denominó formas o ideas. Para él el conocimiento de estas ideas está impresas en el alma, y por medio de los sentidos, se pueden reconocer estas ideas en la realidad, en el mundo se reconoce la idea eterna, puesto que aquello que se percibe participa de esa idea. Si bien el recuerdo de estas ideas se encuentran en el alma, es porque hay un mundo que no es corruptible y cambiante en el cual ésta las pudo contemplar tal cual son, y al entrar en el cuerpo, a pesar, que el la engaña por medio de los sentidos, es capaz de reconocer las ideas en las cosas que se encuentran en el mundo. Es así como en su teoría de las ideas marca una diferencia entre estas dos realidades, una la llamó mundo sensible y la otra mundo inteligible, en este último se encuentran las ideas tal como son.

Es así como no se puede decir que se conoce lo bello sino que se reconoce lo bello porque lo que se percibe participa de lo bello y a su vez el alma reconoció esa idea en el objeto. A su vez afirma que estas ideas existen independientemente se conozcan o no se conozcan. Partiendo entonces que la idea de bello es inmóvil, lo bello no puede ser feo de ninguna manera en cuanto que es bello. En el Hipias se afirma que lo bello en si existe pero no en este mundo.

Tal es la importancia de estas ideas que son el motor fundamental que permite que el hombre pueda reconocer, ya que no se puede buscar algo si no se sabe que se va a buscar, es decir que si hay un conocimiento previo hay una búsqueda, y esta búsqueda llevará a un reconocimiento, es así como se reconocerá un rectángulo en la superficie de una mesa, mas allí lo que se encuentra es la mesa, pero ella participa de la idea de rectángulo y el alma de quien la percibió fue capaz de reconocerla.

Para poder sustentar este planteamiento es necesario que el alma sea a su vez eterna y en el diálogo de Felón muestra los argumentos de su inmortalidad, y así al ser inmortal, puede contemplar las formas y poder recordarlas. Ahora si las formas puras se encuentran en el mundo inteligible, entonces nada en el mundo puede ser más puro y claro que las ideas en si como no puede haber nada más bello que la misma belleza en sí. Si bien la postura de Platón tiende a ser idealista porque estas formas se encuentran fuera de la realidad, ubicándose mas bien en el mundo de las ideas. Frente a la gran separación entre la idea universal o forma y las cosas que se observan en el mundo sensible, Aristóteles hace una crítica a su planteamiento sin negar la existencia de estas realidades inteligibles.

El realismo de Aristóteles.

Para Aristóteles las formas o los en sí a los que Platón hacia referencia no pueden existir fuera del mundo sensible. “La metafísica estudia la realidad para hacerla inteligible.”[34] Se parte de la realidad sensible por medio de una observación detallada para poder descubrir en ella sus principios, aquellos elementos que permiten explicarla, es así como después de una aguda observación Aristóteles logra entre sacar unas categorías en la cual explica la realidad, estas son: Sustancia y Accidentes, Materia y Forma; y Acto y Potencia.

Es así como en las categorías se hace referencia a algo sensible y algo inteligible, pero a diferencia de Platón, lo inteligible se encuentra en la cosa. Es así como en el binomio sustancia y accidente, es el accidente el que cambia y “la sustancia se presenta como una cosa que sólo existe en sí, además sustenta a los accidentes”[35] y permanece igual a pesar de los cambios o diferencias que hayan en los accidentes, por tanto, es por medio de la sustancia que se puede saber que una mesa es una mesa independientemente sea redonda o cuadrada, tenga 3 patas o un soporte central, esté en buen estado o esté rota, si bien, solo se pueden percibir los accidentes, la sustancia es lo que le da su identidad. Ciertamente hay una sustancia, pero esta sustancia está determinada por algo mas que es la forma que es acompañada por la materia.

La forma es aquello que determina a la materia y a su vez está unida a ella, ya la forma que se encontraba en el Hiperuranós de Platón a descendido también a la cosa. La materia es indeterminada de por si, es necesario que tenga una forma que la determine. “A la forma ha de atribuirse cuanto hay de necesario y esencial; a la materia lo contingente y accidental.”[36]

Esto se puede explicar por medio del ejemplo de la escultura, la forma viene dada por lo que es la escultura, una estatua de una persona, y la materia por el material en que fue realizada en un caso hipotético, de mármol. Es así como el pedazo de mármol a ser esculpido se va determinando y tomando la forma humana, en este proceso entran las siguientes categorías que son el acto y la potencia.

Una cosa puede tener posibilidades de ser, como lo seria una pieza de mármol con la posibilidad de ser estatua, entonces se dice que esta pieza de mármol es una estatua en potencia, luego de que el escultor ha logrado que esta pieza de mármol llegara a ser estatua, se puede decir que es una estatua en acto, su materia es de mármol y su forma humana. Ciertamente esta concepción de la realidad relaciona el devenir del mundo con la inmovilidad del ser.

A pesar del devenir de las cosas pasando de la potencia al acto, Aristóteles manifiesta que hay algo que sea la causa primera de todo este devenir, y que esta causa “debe asentarse en un ente que sea acto y sólo acto, acto puro.”[37] Ciertamente muy parecido al ser de Parménides ya que como es acto puro no se mueve, por ende no puede tener materia porque esta se corrompe, no cambia porque es perfecto, a este ente el lo llamo motor inmóvil, que sería nada mas y nada menos que Dios. No obstante es importante aclarar que no es un Dios ni creador ni providente porque para Aristóteles solamente mueve sin ser movido, mas no ha originado la materia. Dios al ser un ser divino, empañaría su divinidad pensando en la materia y en las cosas sensibles, justamente por ser divino, solo puede pensar en lo divino es decir en si mismo.

Para Aristóteles el hombre puede captar las realidades inteligibles por medio de la abstracción puesto que “consiste en hacer inteligible en acto esa esencia que en las cosas lo es sólo en potencia.” [38] Las ideas llegan a ser abstractas gracias a una facultad del alma, que permite que se puedan captar, si bien las impresiones llegan a los sentidos, esta facultad es la que saca el contenido que está presente en el objeto que se percibe. En pocas palabras, admite la existencia real de realidades inteligibles que están más allá de los sentidos pero que se encuentran en la propia naturaleza.

San Agustín de Hipona

El asunto de las realidades inteligibles continuará a lo largo de la historia de la filosofía, no obstante tomando otro matiz con la aparición del cristianismo, donde ese ser inmutable, pasaría a ser ahora el Dios de la fe, el Dios rebelado en las sagradas escrituras. Dios al no poderse captar podría ser mencionado como una realidad inteligible. Ciertamente los principales esquemas de pensamiento que orientaron la filosofía cristiana fueron los de Platón y de Aristóteles, por supuesto, matizados y adaptados a la doctrina cristiana. Agustín hace referencia en todo su pensamiento a la existencia de Dios demostrando su existencia por medio de la prueba de las verdades eternas como lo son los principios de la razón, las matemáticas, las cuales no tienen ningún fundamento empírico que sea mudable o contingente, justamente es Dios el que fundamenta estas verdades.

4.5 Santo Tomás de Aquino

Con el surgimiento de la escolástica surge también la resurrección del pensamiento de Aristóteles adaptado a la doctrina cristiana, primero fue tomado en algunos aspectos hasta que con Tomás de Aquino se logra tomar los elementos fundamentales de su pensamiento para hacer una síntesis entre lo que planteaba en la antigüedad y las verdades de la fe cristiana, lo cual permitió “dar un visión del mundo totalmente racional y cristiana”[39]

Tomás de Aquino parte de una relación estrecha entre la razón y la fe, pues según él, no es posible que ellas se contradigan puesto que ambas verdades proceden del mismo origen que es Dios. Justamente por esta relación, se basa en la metafísica aristotélica, haciendo una síntesis de esta para luego ser aplicada para sustentar por medio de la razón el mensaje cristiano. Uno de los grandes problemas que logró explicar la estructura aristotélica fue el de la existencia de un ser superior, que no se puede percibir por los sentidos, pero que puede ser una realidad inteligible al ser visto y comprendido por la razón.

Las pruebas de la existencia de Dios están fundamentadas en la experiencia, si bien, no es una experiencia directa de Dios, es una experiencia del mundo que con el uso de la razón se logra encontrar la presencia de Dios. Partiendo del movimiento de las cosas del mundo, donde todo movimiento es causado por otro elemento que se mueve, es imposible que se de una cadena de movimientos infinita por tanto es necesario que exista algo que logre mover sin ser movido.

Con el mismo razonamiento se plantea el argumento de la causa incausada, de la cual es imposible una cadena de causas infinitas por tanto es necesario una causa que sea el principio de las demás. Por otro lado partiendo de la contingencia del mundo, sabiendo que es cambiante, que va pasando del ser al no-ser, sucesivamente, este ser contingente “no puede tener la razón de su existir en si mismo; si la tuviese no podría existir.”[40]Por tanto, si no existe por si mismo implica que la existencia se la ha dado otro ser que no puede ser contingente, por eso, es un ser necesario que es Dios. Igualmente partiendo de la imperfección se intuye que hay un criterio de perfección o que hay algo perfecto que permite reconocer la imperfección, este ser perfecto es Dios.

Por otro lado, en el mundo se puede percibir un orden, en la naturaleza se puede observar la armonía que hay en cada uno de sus elementos a tal punto que se pueden predecir fenómenos, un ser superior debe haber puesto este orden, ese ordenador de la naturaleza es Dios.

No obstante aunque logra hacer un planteamiento que demuestre la existencia de Dios por medio de la razón plantea que el conocimiento de Dios es analógico, puesto que al hacerlo de una manera literal o completa se le estaría limitando. Justamente se parte de una realidad sensible pero se puede captar de esta realidad una realidad inteligible que es la mencionada anteriormente.

Descartes

Descartes plantea un método de hacer filosofía partiendo del principio de la duda que ya había señalado San Agustín, de esta duda se plantea la existencia de un individuo que piensa con el cogito ergo sum, esto no quiere decir que la existencia es producto del pensamiento, sino que este la ha captado.

En este método Descartes se ha valido de la razón como punto de partida para un conocimiento y para resolver ciertos problemas metafísicos como la existencia de Dios, la realidad inteligible por excelencia. Para esto utiliza tres caminos.

El primero es partiendo de la idea del ser Perfecto a la existencia del Ser Perfecto y esto es partiendo del principio que en la idea del ser está contenida la propiedad de su existencia.

Por otro lado de esta idea del Ser Perfecto a la existencia del Ser Perfecto, necesita una idea de perfección como tal, por ende, esta necesita una causa, una realidad que posea esta cualidad, y la realidad que posea esta cualidad no puede ser imperfecta, por tanto es causado por un Ser perfecto. Si bien estos dos argumentos anteriores vienen de la idea del ser perfecto, el tercero proviene mas bien de la imperfección en la cual se parte de esa propia imperfección que se demuestra en la duda, por ende lo imperfecto no puede haberse causado a si mismo, por ende es causado por algo perfecto. A su vez si hay imperfección es porque hay un criterio de perfección por ende hay un ser que posee esta cualidad.

Kant

Ante las posturas de un conocimiento intuitivo inteligible Kant pretende marcar un punto y final. Esto lo argumenta con el cuestionamiento de qué es lo que en verdad se puede conocer. El plantea dos formas de conocimiento, una a priori que se resume en la propia facultad de conocer y una a posteriori que es la que proviene de los sentidos. Ciertamente reduce el conocimiento solo a la experiencia.[41] Si bien, Kant niega la posibilidad de conocer lo inteligible como fenómeno no niega su existencia, sino más bien lo ha catalogado como noúmeno. El noúmeno no es mas que la cosa en sí misma, que va más allá del conocimiento por medio de la experiencia del fenómeno, para el esta cosa en sí no puede ser conocida sino solo pensada por ende inteligible; su existencia la exige la presencia de un fenómeno.[42]

Ciertamente para Kant algunas de estas realidades inteligibles son Dios, el alma, la temporalidad del mundo entran en lo noumenico por ser en sí, no puede demostrarse su existencia ni tampoco su no existencia por medio de la razón pura, no obstante si quedaran resueltas estas interrogantes por medio de otro camino la razón pura no tendría dificultad en admitirlas, es así, como Kant logra afirmar las verdades metafísicas relacionadas con lo inteligible por medio de la voluntad, de la razón práctica.[43]

Por tanto, el camino para conocer las realidades inteligibles que propone Kant es la ley moral y los postulados de la razón práctica. Así pues, “la moral como la verdad, presenta los caracteres de universalidad y necesidad”[44]. No obstante, para que esta universalidad se de es necesario que haya algun elemento a priori que le de validez, este elemento a priori es el imperativo categórico, imperativo por ser un mandato y categórico por no ser condicionado este se resume en la frase “Obra de manera que la norma de tu acción pueda ser el principio de una legislación universal.”[45]En otras palabras, el hombre dentro de si, tiene una especie de voz que le dice lo que se debe hacer o no. De la misma manera ocurre con la existencia de Dios, la libertad y la inmortalidad del alma, se sienten en el hombre como postulados de la ley moral, que no son postulados lógicos ni se pueden enunciar en términos de la razón pura, mas eso no niega que sean ciertos. Esto se encuentra fundamentado en la armonía en la relación que hay en los postulados entre sí. “la ley moral está condicionada por la libertad; la sanción, exigencia de la ley moral, está a su vez condicionada por la inmortalidad del alma y por la existencia de Dios.”[46]

Gabriel Marcel

Marcel ha realizado algunas elucidaciones aisladas sobre la libertad y el valor en la que se va más allá de lo meramente superficial o conceptual. La libertad el la concibe en una dimensión existencial y como identificada con el ser actual del sujeto personal en cuanto a su acción creadora, entrando en la zona del misterio y a su vez no confundiéndose con la libertad de elegir la cual señala como una concepción superficial de lo que es la libertad, puesto que la libertad de elección es una acción en la que el ser en plenitud se revela.[47]Así mismo sucede con los valores, pertenecen al ser y su validez es eterna, pertenecen porque no son otra cosa distinta a el, se encuentran no fuera sino dentro de la propia existencia, por ende la experiencia del valor va junto a la experiencia de ser.

Para que la libertad y el valor tengan algún sentido no queda mas que reconocer al Ser trascendente y divino, donde se parte de la propia existencia del yo a la afirmación del Tú absoluto. Justamente la relación viene marcada por el descubrimiento del Ser como Presencia inmediata, en el yo y el tú “cuya comunión está cimentada en el Tú absoluto.”[48] En pocas palabras en el encuentro con la otra persona y estar en comunión se puede tener la experiencia del ser absoluto del cual nada se puede saber, porque permanece como misterio ontológico.

Desarrollo de la Síntesis

Al hacer referencia a las realidades inteligibles, así como en tiempos del mismo Parménides, surge la pregunta sobre su ubicación, si bien la concepción de algo que es eterno e inmóvil es complicada pensarla en un mundo que se mueve y que es corruptible. Por un lado la observación atenta de su entorno que hicieron los filósofos griegos pasando por Parménides, Platón y Aristóteles, permitió hacer el planteamiento de estos problemas que han dado mucha tela que cortar a lo largo de la historia de la Filosofía. Si bien los argumentos que marcan los antiguos no resuelven el problema como tal si dan algunas claves de interpretación y de que manera afrontarlos.

Partiendo desde Parménides y su contexto donde todo era material este Ser tenia que estar en la naturaleza, no obstante no se encuentra allí, y este es el punto de partida para concebir este ser como una realidad inteligible que mas adelante se irá enriqueciendo con las ideas de Justicia, Bien, Belleza con las que parte Platón en su pensamiento. Si bien Platón genera una dualidad de mundos en su teoría de las Ideas de una forma muy arbitraria para poder explicar estos en sí y a su vez resolvía el problema del ser Inmóvil en un mundo cambiante queda la duda del fundamento de ese mundo. Aristóteles en cambio plantea que las realidades inteligibles se encuentran en los objetos y que estas son reconocidas por el alma gracias a una facultad intelectiva, de allí por medio de la experiencia por los sentidos, se podían abstraer estas realidades, esta pensamiento no tuvo grandes cambios sino hasta la aparición del cristianismo, donde se hizo una síntesis entre la doctrina y el pensamiento griego.

Por un lado en el pensamiento de Platón se podían explicar muchas de las verdades inexplicables de la fe, como la naturaleza divina e infinita de Dios el cual encajaba perfectamente en la concepción de realidad inteligible donde su existencia no se ponía en duda. Por otro lado con la reaparición del pensamiento aristotélico que Santo Tomás hace la síntesis, utilizando las cinco pruebas de la existencia de Dios partiendo desde lo sensible mas que desde la iluminación, no obstante a finales de la escolástica empieza a surgir con la invención de nuevos objetos así como el telescopio que permitían mirar la realidad como nunca antes había sido vista y que a su vez se podían observar fenómenos que anteriormente no se habían tomado en cuenta, una nueva especie de conocimiento que mas adelante se llamará conocimiento científico basado en solamente en la experiencia, y a medida que este tipo de conocimiento avanzaba iba opacando toda realidad que saliera de lo sensible.

Evitando tomar en cuenta cualquier tipo de causas sociales, políticas y religiosas que hayan dado surgimiento al empirismo ingles en el cual el conocimiento se hace superficial de tal forma que la razón queda prácticamente opacada por los sentidos y la impresión que reciben del mundo, solamente por el hecho de evitarse complicaciones entrando en el campo metafísico, ciertamente no se puede autosustentar porque todas las operaciones mentales de las que niegan la existencia, todos los presupuestos o principios que niegan son la base para que su pensamiento se haya podido dar, no en el sentido argumentativo sino en el mismo sentido práctico, desde el propio criterio de lo que es verdadero y correspondiente a la realidad o no.

Bacón hace una crítica a los prejuicios que tiene el hombre tanto psicológicos, afectivos, existenciales sin tomar en cuenta que estos prejuicios son necesarios para poder hacer la reflexión acerca de estos, en otras palabras tumbar estos prejuicios, eliminar estos ídolos sería recomenzar el pensamiento, sería estar descubriendo que el origen de todo es el agua como lo decía Tales de Mileto.

Por otro lado frente al planteamiento de Locke donde los conceptos son solamente operaciones de la mente que entresacan lo común de las cosas y le colocan un nombre, surge la interrogante por los enunciados matemáticos como también por los valores como la justicia o la belleza, que si bien se expresan en acciones concretas y a su vez se le podrían colocar diferentes nombres, como tal, no pueden ser percibido por los sentidos y a su vez en el fondo seguirían siendo lo que fueran independientemente el nombre.

Frente al empirismo, ciertamente Kant, logra demostrar que hay algo mas allá de la experiencia, desde las ideas a priori, como el reconocer que por medio de los fenómenos no se pueden conocer las realidades inteligibles pero si a través de la ley, de la ética.

Por otro lado las posturas materialistas partiendo de Büshner, hasta el círculo de Viena, al parecer lo que hacen es negar per se la posibilidad de este tipo de realidades argumentandose en el progreso de la ciencia, o en el progreso de la sociedad en el caso de Marx, absolutizando de una u otra forma el conocimiento empírico, no porque hayan demostrado la falsedad del conocimiento metafísico sino porque al ser complejo y aparentemente poco práctico, es preferible dejarlo a un lado, es preferible negarlo. A su vez señalando que todo puede ser expresado en leyes científicas.

Ciertamente estas leyes pueden resumir parte de lo que ocurre en la realidad, pero estas leyes son producto de un razonamiento, de haber visto fenómenos por medio de los sentidos, como la lluvia e incluso el proceso que ocurre en todo el ciclo hidrológico en un laboratorio, no obstante, en todo ese ciclo hay un orden, que se repite, y que permite que se pueda inteligir para luego convertirse en una ley científica. A su vez para poder emitir un juicio sobre la verdad o falsedad de un determinado conocimiento, ciertamente hace falta la adecuación de la idea con la realidad, pero, que es lo que da ese criterio, cuál es el origen de ese criterio que permite reconocer lo verdadero y lo falso, ciertamente algo que va mas allá de lo sensible, algo que es estático y que no cambia una realidad inteligible.




[1] AA.VV., Diccionario de Filosofía [CD], Empresa editorial Herder

[2] Cf. AA.VV., Diccionario de Filosofía [CD], Empresa editorial Herder

[3] AA.VV., Diccionario de Filosofía [CD], Empresa editorial Herder

[4] FERRATER J., Diccionario de filosofía, Vols. IV, Ariel, Barcelona 1994,3246

[5] Cf. FERRATER J., Diccionario de filosofía, Vols. II, Ariel, Barcelona 1994, 3246

[6] FERRATER J., Diccionario de filosofía, Vols. IV, Ariel, Barcelona 1994, 3247

[7] “del latín trans y scandere o de transcendere, sobrepasar, superar) En sentido etimológico, lo que está por encima del mundo sensible; lo que supera el límite de lo sensible. Entre los escolásticos, los trascendentales son aquellos conceptos que, más allá de las categorías, se aplican a todo: verdad, bondad, unidad y belleza. El uso más conocido del término se debe a Kant, para quien trascendental es toda condición de posibilidad que sea necesaria, universal y a priori, y por lo mismo opuesta a empírico. Así, llama trascendental al conocimiento en cuanto se ocupa, no de los objetos conocidos, sino de las condiciones que en el sujeto hacen posible el conocimiento de objetos; es, pues, toda condición de posibilidad del conocimiento antes y más allá de todo conocimiento actual” (AA.VV., Diccionario de Filosofía [CD], Empresa editorial Herder.)

[8] AA.VV., Diccionario de Filosofía [CD], Empresa editorial Herder

[9] AA.VV., Diccionario de Filosofía [CD], Empresa editorial Herder

[10] Cf. URDANOZ T, Historia de la Filosofía, Vols. VI, BAC, Madrid, 1988, 719.

[11] Cf. AA.VV., Diccionario de Filosofía [CD], Empresa editorial Herder

[12] VERNEAUX R., Historia de la Filosofía Moderna, Herder, Barcelona, 1977, 120.

[13] VERNEAUX R., Historia de la Filosofía Moderna, Herder, Barcelona, 1977, 120.

[14] VERNEAUX R., Historia de la Filosofía Moderna, Herder, Barcelona, 1977, 124.

[15] VERNEAUX R., Historia de la Filosofía Moderna, Herder, Barcelona, 1977, 136.

[16] Buchner nace en Darmstadt, estudio medicina en Tubinga, se declara materialista oponiéndose a los que pretendían hablar de Dios y del alma. Sus principales obras fueron: Fuerza y Materia en 1855, Naturaleza y Espíritu en 1857, de la Naturaleza de la ciencia en 1862, entre otras. (Cf. FERRATER J., Diccionario de filosofía, Vols. I, Ariel, Barcelona 1994, 441.)

[17] URDANOZ T., Historia de la Filosofía. V, BAC, Madrid, 1975, 43.

[18] “Karl Marx nació en Tréveris, en el seno de una familia judía conversa de tradición liberal y de posición económica desahogada. Estudió derecho e historia en las universidades de Bonn y Berlín. Pero, bajo la influencia del pensamiento de Hegel se dedicó de lleno al estudio de la filosofía. Se relacionó con el círculo de los filósofos pertenecientes a la llamada izquierda hegeliana/…/ Formó parte como redactor, y más tarde (1842-1843) como director, de la «Gaceta Renana», periódico radical de Colonia, en el que publicó numerosos artículos defendiendo el sufragio universal, la libertad de expresión frente al Estado, e interesándose por los conflictos sociales. Este periódico fue clausurado en marzo de 1843”. ( AA.VV., Diccionario de Filosofía [CD], Empresa editorial Herder) Entres sus obras mas resaltantes destacan La sagrada familia (1845), Manifiesto comunista (1848), El capital (1864-1877) cabe destacar que Marx solo terminó el primer libro.

[19] “Término de origen jurídico derivado del latín alienus, ajeno, que pertenece a otro (alien), y que se aplica en las ventas o cesiones. Así, alienar un bien equivale a regalarlo o a venderlo, es decir, transmitir a otro algo que era propio/…/ El sentido propiamente filosófico de este término corresponde al de las palabras alemanas Entfremdung, Veräusserung y Entäusserung, que significan «extrañación», «distanciamiento» y «exteriorización», y expresan una extrañeza del sujeto respecto de sí mismo/…/Feuerbach, aunque se basa en Hegel, acusa a éste de idealismo y de crear un hombre ideal que no existe/…/ Feuerbach señala que se debe partir del hombre concreto y sensible. La sensibilidad es el único punto de partida real. La filosofía no puede comenzar a partir de abstracciones tales como «el pensamiento» o «la idea»/…/reduce la religión a antropología. «La esencia de Dios no es más que la esencia del ser humano; o mejor dicho, es la esencia del hombre objetivada y separada de los límites del hombre individual, real y corpóreo. Es la esencia contemplada y venerada como un ser-otro, propio y diferente del hombre. Por ello, todas las determinaciones de la divinidad lo son también del ser humano» (Feuerbach, La esencia del cristianismo, Introducción, capítulo II)/…/ Marx acepta este punto de vista y, corrigiéndolo, profundiza en él: la religión es, ciertamente, escisión entre el hombre y su propia esencia, pero, si no se quiere permanecer todavía en el idealismo, hay que plantearse cuál es la verdadera causa de esta escisión y de esta pretendida esencia, y en ello radica la crítica que Marx hace del insuficiente materialismo de Feuerbach. Este autor todavía se basaba en la creencia en la existencia de una esencia humana universal e inmutable, a la que combate Marx. No hay tal esencia inmutable, sino condiciones concretas de producción, ya que lo que los hombres son es producto de su trabajo Por ello, la base de toda alienación debe buscarse en las condiciones económicas concretas del proceso de producción. Así, toda alienación tiene una base radicalmente (de raíz) económica y social. No es, pues, una pretendida naturaleza humana la base de la alienación, sino la condición real en la que el hombre se encuentra como consecuencia de su actividad productiva en determinadas condiciones históricas.” (AA.VV., Diccionario de Filosofía [CD], Empresa editorial Herder.)

[20] URDANOZ T, Historia de la Filosofía, Vols. V, BAC, Madrid, 1975, 87.

[21] URDANOZ T, Historia de la Filosofía, Vols. V, BAC, Madrid, 1975, 185.

[22] URDANOZ T, Historia de la Filosofía, Vols. V, BAC, Madrid, 1975, 185.

[23] URDANOZ T, Historia de la Filosofía, Vols. V, BAC, Madrid, 1975, 186.

[24] URDANOZ T, Historia de la Filosofía, Vols. V, BAC, Madrid, 1975, 190.

[25] AA.VV., Diccionario de Filosofía [CD], Empresa editorial Herder

[26] AA.VV., Diccionario de Filosofía [CD], Empresa editorial Herder

[27] URDANOZ T, Historia de la Filosofía, Vols. VII, BAC, Madrid, 1984, 43.

[28] URDANOZ T, Historia de la Filosofía, Vols. VII, BAC, Madrid, 1984, 245.

[29] URDANOZ T, Historia de la Filosofía, Vols. VII, BAC, Madrid, 1984, 283.

[30] URDANOZ T, Historia de la Filosofía, Vols. VII I, BAC, Madrid, 1984, 283.

[31] FERRATER J., Diccionario de filosofía, Vols. III, Ariel, Barcelona 1994, 2705

[32] VERNEAUX R., Textos de los grandes filósofos, Edad Antigua, Herder, Barcelona, 1980, 14.

[33] VERNEAUX R., Textos de los grandes filósofos, Edad Antigua, Herder, Barcelona, 1980, 16.

[34] AMERIO F., Historia de la Filosofía, CCS, Madrid 1965,54.

[35] AMERIO F., Historia de la Filosofía, CCS, Madrid 1965,55.

[36] AMERIO F., Historia de la Filosofía, CCS, Madrid 1965,56.

[37] AMERIO F., Historia de la Filosofía, CCS, Madrid 1965,58.

[38] AMERIO F., Historia de la Filosofía, CCS, Madrid 1965,63.

[39] AMERIO F., Historia de la Filosofía, CCS, Madrid 1965,158.

[40] AMERIO F., Historia de la Filosofía, CCS, Madrid 1965,164.

[41] Cf. URDANOZ T, Historia de la Filosofía, Vols IV, BAC, Madrid, 1991, 25.

[42] Cf. AA.VV., Diccionario de Filosofía [CD], Empresa editorial Herder

[43] Cf. AMERIO F., Historia de la Filosofía, CCS, Madrid 1965,352.

[44] AMERIO F., Historia de la Filosofía, CCS, Madrid 1965,352.

[45] AMERIO F., Historia de la Filosofía, CCS, Madrid 1965,352.

[46] AMERIO F., Historia de la Filosofía, CCS, Madrid 1965,355.

[47] Cf. URDANOZ T, Historia de la Filosofía,Vols VI, BAC, Madrid, 1988, 741.

[48] URDANOZ T, Historia de la Filosofía, Vols VI, BAC, Madrid, 1988, 742.

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